CUANDO EL ALMA DESPIERTA Y EL TIEMPO SE VUELVE VERDAD: MI ALMA TIENE PRISA

CUANDO EL ALMA DESPIERTA Y EL TIEMPO SE VUELVE VERDAD



“Aunque la distancia duela y el silencio pese… el amor verdadero no desaparece, se transforma y espera.”


MI ALMA TIENE PRISA

Cuento mis años y descubro que tengo menos tiempo por delante que el que ya he vivido.

Me siento como aquel niño que recibió un paquete de caramelos: los primeros los disfrutó sin pensar, pero al notar que quedaban pocos, comenzó a saborearlos con una intensidad distinta… más consciente, más profunda.

Hoy entiendo que mi tiempo es valioso.

Ya no tengo lugar para reuniones vacías, para discusiones sin sentido, ni para vínculos que no construyen. Tampoco para quienes, con el paso de los años, no han aprendido a crecer.

Mi alma tiene prisa.
Prisa por lo verdadero.
Prisa por lo simple.
Prisa por lo esencial.

Quiero rodearme de personas humanas, profundamente humanas.
De aquellas que reconocen sus errores sin perder la sonrisa.
Que celebran sin soberbia.
Que asumen sus responsabilidades con dignidad.
Que eligen la verdad, incluso cuando cuesta.

Porque comprendí que es en lo esencial donde la vida encuentra su verdadero sentido.

He vivido lo hermoso y lo difícil.
Las pérdidas que marcan… y los triunfos que enseñan.
Me desafié a mí mismo más de una vez.
Cometí errores, sí… pero también supe construir aciertos.

Siempre busqué lo mejor para mi familia.
Y aunque hoy la distancia nos atraviese, el amor que siento permanece intacto.

Porque el amor, cuando es sincero, no desaparece.


Tuve sueños y los cumplí.
Algunos quedaron pendientes… pero jamás me rindo.

Quisiera poder volver a abrazar a la madre de mis hijos y decirle que, a pesar de todo lo que nos pasó, la sigo amando.
Que los dos fallamos… pero que todavía estamos a tiempo de curar.
De volver a casa.
A esos domingos en familia.
A la vida.

Podemos hacerlo.

Mi meta es llegar al final en paz, conmigo mismo, con mi conciencia… y con el amor que aún tenga cerca.

Tenemos dos vidas… y la segunda comienza cuando entendemos que sólo tenemos una.

Hoy soy un padre excluido de su hogar… olvidado por quienes más amo.
Pero incluso así… elijo no rendirme.

Porque mi alma —aunque herida—
todavía tiene prisa por vivir.


Reflexión final

La vida no siempre transcurre como la planeamos, pero siempre ofrece la oportunidad de resignificar, de aprender y de volver a empezar desde un lugar más consciente.
El amor verdadero no se impone ni desaparece: permanece, evoluciona y, cuando es genuino, siempre encuentra una forma de seguir vivo.


Rubén Gustavo Ayala Williams
Padre excluido de su hogar – Autor y Compositor
Palabras, solo palabras

Palabras, solo palabras: relatos de mi vida marcados por el amor, la lucha y la esperanza, contados palabra por palabra.

“Podrán quitarme mi hogar y la justicia no atenderme, pero jamás podrán borrar la verdad que llevo escrita en mi alma.”


Registrada conforme a la Ley 11.723 – DNDA – República Argentina
Expedientes:
• EX-2025-55455694 – APN-DDRNEES#MCH (Obra literaria)
• EX-2024-89059752 – APN-DNDA#MJ (Obra musical)



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