Antes de que el silencio sea eterno: Cuando el amor es más fuerte que el orgullo
Antes de que el silencio sea eterno Cuando el amor es más fuerte que el orgullo “El rencor puede alejarnos por un tiempo; el orgullo puede levantar muros; el ego puede endurecer el corazón. Pero el amor verdadero, cuando es sincero, siempre espera, siempre perdona y siempre encuentra el camino de regreso.” Hay ausencias que duelen más que la distancia. No se trata solo de no compartir un mismo techo, sino de no compartir la vida cotidiana, las palabras simples, los abrazos espontáneos. Cuando la familia se fragmenta, el corazón no entiende de versiones distintas ni de razones formales; entiende de afecto, de recuerdos, de vínculos que no deberían romperse por completo. En la soledad aparecen preguntas inevitables: ¿Qué sentirán mis hijos cuando piensen en mí? ¿Qué quedará en su memoria al recordar a su padre? Como todo ser humano, he cometido errores. Nadie transita esta vida sin equivocarse. Con el tiempo comprendí que el amor auténtico no se mide por las fallas, sino p...









