Cuando el rencor separa lo que el amor unió
Cuando el rencor separa lo que el amor unió La responsabilidad emocional de los adultos frente al derecho sagrado de un hijo a amar a ambos padres Los conflictos entre adultos pueden ser complejos, dolorosos y, a veces, inevitables. Las diferencias existen, las heridas también. Sin embargo, cuando esas diferencias se trasladan al vínculo entre un hijo y su padre, el impacto deja de ser un desacuerdo entre partes y se convierte en una cuestión profundamente humana y emocional. La construcción de relatos unilaterales, la persistencia del resentimiento y la influencia de emociones no resueltas pueden, con el tiempo, generar distancias que afectan la relación paterno-filial. En esos escenarios, el niño no siempre comprende lo que sucede; simplemente siente la ausencia, la tensión o la imposibilidad de expresar libremente su afecto. Padre e hijo comparten una historia, una identidad, una raíz. Separar emocionalmente ese lazo no es un acto menor: puede repercutir en la construcción...









