“¡NO LO VAS A VER!”: cuando el conflicto adulto deja a los hijos en el medio
“¡NO LO VAS A VER!”: cuando el conflicto adulto deja a los hijos en el medio La herida silenciosa de los niños en disputas familiares donde el orgullo pesa más que el vínculo Hay frases que no deberían existir en la vida de un hijo. “¡No lo vas a ver!” no es solo una expresión de enojo: es una barrera que puede marcar la historia emocional de un niño. Cuando la mentira aprende a vestirse de verdad y la traición se esconde en el silencio, un padre puede descubrir que los procesos no siempre logran contemplar la complejidad de los vínculos. A veces se escuchan versiones parciales, fragmentos de historias atravesadas por el dolor, donde lo esencial —el bienestar del niño— queda relegado. En ese escenario, los adultos discuten, se enfrentan, se defienden. Se habla de derechos, de tiempos, de dinero, de responsabilidades. Pero en medio de todo eso, hay alguien que no eligió estar ahí: el hijo. Un niño no debería ser colocado en el centro de un conflicto que no le pertenece. No ...









