Donde aún vive el amor Creer en los puentes, aun después de la soledad
Donde aún vive el amor Creer en los puentes, aun después de la soledad “Hoy, lejos de quienes más amo, sigo creyendo que el amor puede tender puentes, porque jamás es tarde para volver a empezar.” En estos siete años de soledad y sin mi familia, la vida me ha enseñado a vivir el presente con pasión; a comprender que perdonar es un acto de amor, necesario para mi paz y mi tranquilidad. También me enseñó que la vida es más hermosa, y más plena, cuando se vive junto a quienes uno ama: mi esposa, mis hijos y mis nietos. Hoy, lejos de ellos, de quienes más amo, sigo soñando con el día en que pueda volver a abrazarlos. Porque amar también es esperar sin rencor, creer sin imponer y sostener la esperanza aun en la distancia. Aprendí que el perdón es posible cuando existe la voluntad sincera de todos; cuando dejamos de lado los egos, cuando miramos más el futuro que el pasado y entendemos que jamás es tarde para volver a empezar de nuevo. La soledad enseña cosas...









