IAPI: del campo olvidado al barrio que construyeron las familias: Crónica histórica de Bernal Oeste

 

IAPI: del campo olvidado al barrio que construyeron las familias

Crónica histórica de Bernal Oeste: galpones, chancherías, tranvías y el nacimiento de una comunidad obrera en el sur del Gran Buenos Aires.

“Los barrios verdaderos no nacen en los planos ni en los mapas: nacen en la memoria de las familias que llegaron con trabajo, sacrificio y esperanza.”

En el oeste de Bernal, dentro del partido de Quilmes, existe un barrio cuya historia pocas veces aparece en los libros o en internet.

Se trata del barrio conocido como IAPI, un lugar que hoy forma parte del tejido urbano del conurbano bonaerense pero que, hace poco más de un siglo, era un territorio muy distinto: campos abiertos, caminos de tierra, criaderos rurales y grandes galpones vinculados al trabajo.

Su historia no está escrita solamente en documentos oficiales.

Está escrita en la memoria de las familias que vivieron su nacimiento.


El origen del nombre IAPI

El nombre del barrio remite al histórico Instituto Argentino de Promoción del Intercambio, organismo estatal creado en 1946 durante el gobierno de Juan Domingo Perón.

El instituto tenía la función de centralizar el comercio exterior argentino. El Estado compraba granos y carnes a productores locales y luego los exportaba, utilizando esos recursos para financiar el desarrollo industrial del país.

Este sistema fue una pieza importante de la política económica argentina de la posguerra.

Fuente para ampliar:
https://es.wikipedia.org/wiki/Instituto_Argentino_de_Promoci%C3%B3n_del_Intercambio

Con el tiempo, el nombre IAPI quedó asociado a distintos barrios populares surgidos en zonas vinculadas a terrenos estatales o áreas productivas.



Cuando Bernal Oeste todavía era campo

En las primeras décadas del siglo XX, gran parte de Bernal Oeste tenía un paisaje rural.

Había quintas, criaderos de animales y caminos de tierra que conectaban pequeñas zonas productivas con los mercados cercanos.

Entre esas actividades existían criaderos de cerdos, conocidos popularmente como chancherías, que abastecían a carnicerías y mercados del sur del Gran Buenos Aires.

Según la memoria transmitida por antiguos vecinos, estos criaderos estaban ubicados aproximadamente entre las actuales calles:

  • Calle Los Andes

  • Calle Lynch

  • Calle 173

  • Calle 176

Hoy estas calles forman parte de un barrio consolidado, pero hace casi un siglo eran terrenos rurales donde trabajaban peones, cuidadores y familias vinculadas a la producción.


Los galpones y el predio que luego sería militar

En las cercanías de esos campos existían también galpones de almacenamiento y logística, vinculados a la actividad productiva de la zona.

Con el paso del tiempo, esos terrenos se integraron a un predio militar que décadas más tarde sería ocupado por el Batallón de Arsenales 601 del Ejército Argentino.

En tiempos más recientes, ese mismo sector se transformó en el actual Parque Industrial de Quilmes, donde hoy funcionan numerosas empresas.

Este proceso refleja un patrón común del conurbano bonaerense: zonas rurales que con el tiempo se convierten en espacios industriales y urbanos.


El tranvía que conectaba la región

El desarrollo del transporte también fue clave para la transformación de la zona.

Durante buena parte del siglo XX circuló el tranvía 17, que conectaba distintos puntos industriales y obreros del sur del Gran Buenos Aires.

Con el paso de los años, ese recorrido se transformó en la actual Línea 17 de colectivos de Buenos Aires, hoy una de las líneas más importantes para los vecinos de Wilde y zonas cercanas.

Posteriormente aparecerían otras líneas como la Línea 225 de colectivos, que también facilitaron la movilidad de los habitantes del barrio.


Una familia dentro de la historia del barrio

Entre los trabajadores que llegaron a esta zona en las primeras décadas del siglo XX se encontraba Eduardo Alberto Williams.

Proveniente de Tucumán, habría llegado aproximadamente hacia el año 1920, atraído por las oportunidades laborales que ofrecían los criaderos y establecimientos rurales de la región.

Allí comenzó a trabajar en las chancherías instaladas en los campos de la zona.

Según la memoria familiar, fue alojado en una casa prefabricada con paredes de adobe, una construcción típica de los establecimientos rurales de la época.

Su esposa fue Selva Argentina Díaz, de origen turco, formando una familia marcada por la mezcla cultural que caracterizó a muchas familias del conurbano bonaerense.

Los padres de Eduardo Alberto Williams eran de origen inglés, lo que agrega otro capítulo a esa diversidad de raíces que formó gran parte de la identidad del Gran Buenos Aires.

En el año 1948 nació su hija María Cristina Williams.

Décadas más tarde, en 1970, nació Rubén Gustavo Ayala Williams, quien heredó el apellido de su abuelo y conserva la memoria de aquella historia familiar vinculada al origen del barrio.


El crecimiento del barrio

Entre las décadas de 1950 y 1970, la zona comenzó a transformarse rápidamente.

El crecimiento industrial del sur del conurbano atrajo a miles de trabajadores que buscaban vivir cerca de las fábricas de Avellaneda, Quilmes y Berazategui.

Las quintas y terrenos rurales fueron desapareciendo, y en su lugar comenzaron a levantarse viviendas, almacenes y pequeños comercios.

Así nacieron muchos de los barrios actuales.

No a partir de grandes desarrollos inmobiliarios, sino del esfuerzo de familias que construyeron sus casas poco a poco.


El crecimiento hasta el presente

Hoy el partido de Quilmes forma parte de una de las áreas urbanas más densamente pobladas de Argentina.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos, el Censo Nacional de Población 2022 registró aproximadamente 633.391 habitantes en el partido de Quilmes.

Fuente oficial:
https://www.indec.gob.ar/indec/web/Nivel4-Tema-2-41-165

Este crecimiento refleja la transformación de zonas que hace un siglo eran campos y hoy son barrios donde viven miles de familias.

Entre quienes participaron de ese relevamiento estuvo también Rubén Gustavo Ayala Williams, quien trabajó como encuestador durante el operativo censal de 2022, formando parte de ese registro histórico de la población argentina.


Reflexión

Las ciudades cambian con el tiempo.

Los campos desaparecen, los caminos se convierten en calles y los galpones se transforman en fábricas o parques industriales.

Pero la memoria de quienes vivieron esos cambios permanece.

Recordar esas historias no es solamente mirar al pasado.

Es reconocer a quienes llegaron primero, trabajaron la tierra y construyeron comunidad donde antes solo había campo.

Porque un barrio no se define solamente por sus calles.

Se define por la historia de su gente.


“Palabras, solo palabras: relatos de mi vida marcados por el amor, la lucha y la esperanza, contados palabra por palabra.”

✍️ Rubén Gustavo Ayala Williams
Padre excluido – Autor y Compositor
Palabras, solo palabras

“Podrán quitarme mi hogar y la justicia no atenderme,
pero jamás podrán borrar la verdad que llevo escrita en mi alma.”


Registrada conforme a la Ley 11.723 – DNDA – República Argentina

Expedientes:

EX-2025-55455694 – APN-DDRNEES#MCH (Obra literaria)
EX-2024-89059752 – APN-DNDA#MJ (Obra musical)



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