sábado, 26 de abril de 2025

UN PADRE, UN HIJO, UNA SEPARACIÓN... 💔

 

UN PADRE, UN HIJO, UNA SEPARACIÓN... 💔

Por Rubén Gustavo Ayala Williams

—Oye, papi... ¿por qué ya no quieres a mi mami?
—¿Por qué dices eso, hijo? A tu mami siempre la voy a querer y amar. Ella me dio el regalo más grande que una mujer puede dar: me regaló la dicha de tenerte, de verte crecer, de alegrar mis días... y me hizo muy feliz con ese regalo.
—¿Entonces, por qué no estás con nosotros?
—La vida, hijo... Al principio, tu mami y yo caminábamos juntos por el mismo sendero, tomados de la mano, llenos de ilusiones. Dios, al ver tanto amor, nos mandó un tesoro: tú. Con tu llegada, la felicidad fue aún mayor: ya éramos tres caminando juntos... Y durante mucho tiempo fuimos muy felices.
—¿Y por qué te fuiste?
—Porque, hijo, las cosas no salieron como soñábamos.
Quisimos construirte el mejor hogar, darte el mejor ejemplo... Pero el camino se volvió difícil: los problemas, el dinero que faltaba, las discusiones... Poco a poco nuestras manos se soltaron, hasta que terminamos caminando separados.
—¿Tú me quieres, papi?
—¡Claro que te quiero, mi príncipe! Eres lo mejor que me ha pasado.
Le doy gracias a Dios todos los días por haberte enviado a mí.
Sé que te he fallado... No fue mi intención, pero así sucedió.
Hoy no puedo abrazarte, no puedo darte un beso de buenas noches ni llevarte a la escuela. Soy el padre más triste del mundo sin ti a mi lado.
—¿Papi... por qué lloras?
—Lloro, hijo, porque no puedo verte todos los días... porque me he perdido tantos momentos contigo... tus cumpleaños, cuando se te cayó tu primer dientito y quedaste con esa sonrisa traviesa. Lloro porque mi corazón se siente incompleto sin ti.
—Papi, yo te quiero mucho. Mi mami dice que tú eres el mejor papá del mundo, y que siempre preguntas por mí. Cuando me hablas y te escucho reír, también siento que estás triste. No estés triste, papi... Eres el mejor papá del mundo.
—Ojalá pudiera retroceder el tiempo y cambiar un poquito nuestra historia, hijo mío.
Te amo, mi príncipe. Nunca lo olvides.
Siempre estaré aquí para ti, para apoyarte, para guiarte...
Quizá no he sido el mejor ejemplo, pero prometo ser el mejor amigo que puedas tener.
—Papi, ya voy a colgar, tengo que irme a la escuela. ¡No llores! ¡TE QUIERO MUCHO, PAPI! ¡TE MANDO MUCHOS BESOTES!
—Cuídate mucho, mi príncipe. Dale un saludo grande a tu mami. Te quiero, hijo hermoso. Hasta pronto.

Palabras, Solo Palabras

Ruben Gustavo Ayala Williams

Derechos de la propiedad intelectual Ley 11723




viernes, 25 de abril de 2025

"Y el féretro se cerró"

 

"Y el féretro se cerró"

Cerraron el féretro,
y con él, no cerraron su voz.
En el temblor del incienso,
su susurro sigue flotando.

Bajo la bóveda inmensa,
un rosario quedó abrazado
a las manos del Papa Francisco,
que un día alzaron a los pobres,
y sanaron a los olvidados.

No es el fin.
Es la semilla profunda
que duerme en la tierra,
para renacer en el alba
de los corazones nuevos.

Así parte quien nunca se va.
Así calla quien habla en el viento.
Así reposa quien camina en nosotros.

Y en este eco de mármol y oración,
el nombre de Francisco
se hace eternidad.

(Por Rubén Gustavo Ayala Williams 
Palabras, Solo Palabras)

Derechos de la Propiedad Intelectual — Ley 11.723





miércoles, 23 de abril de 2025

“De pie, como siempre”

 

🌿“De pie, como siempre”

por Rubén Gustavo Ayala Williams

Me dejaron sin llaves, sin rostro, sin nombre,
la calle fue altar y el frío, un hombre.
Fui sombra sin eco, fui carne sin casa,
testigo del mundo que pasa y no abraza.

Los que un día llamé mi raíz y mi cielo,
me soltaron el alma, negaron consuelo.
No supieron del hambre que cruje en los huesos,
ni del viento que muerde los sueños más presos.

Pero entre cartones, entre lluvia y pena,
una chispa callada me subió la escena.
Y así, entre ruinas de lo que fui un día,
brotó una esperanza vestida de orgía.

Aquí estoy, sin rencor, con la frente erguida,
de pie, como siempre, abrazando la vida.
Porque aunque me caiga, aunque el mundo huya,
mi espíritu canta, mi alma no disminuya.


🌱 Reflexión Profunda

"Cuando te dejan, tú te encuentras"

Hay momentos en que el alma toca fondo y el eco del silencio es más fuerte que cualquier grito. Cuando fui arrojado a la calle, desnudo de afectos y traicionado por quienes creí eternos, no solo perdí un techo: perdí la ficción de que el amor siempre abriga.

Dormir bajo estrellas frías me enseñó que no todo lo que brilla acompaña. Aprendí a abrazarme en la intemperie, a convertirme en mi propio refugio. Fue entonces —cuando el mundo se despegó de mí— que me descubrí completo: con miedo, sí, pero también con fuego.

La herida fue mi maestra. Me enseñó a no suplicar lo que merezco. A no vivir esperando que me validen. A sostenerme con la dignidad intacta, aunque los pies sangren.

Hoy entiendo que no todos los abandonos son castigos: algunos son empujones del alma hacia sí misma. Volví a caminar. Volví a nombrarme. Y, sobre todo, volví a creer en ese hombre que fui, que soy, y que nunca más permitiré que se apague.

A quienes hoy sienten que la noche no termina, les digo esto:
La oscuridad no es el final. Es el útero del renacer.
No busques fuera lo que ya vive dentro.
No te rindas, aunque el mundo ya lo haya hecho contigo.



TE DEJÉ SOBRE LA MESA EL REGALO DE MI AUSENCIA

  TE DEJÉ SOBRE LA MESA EL REGALO DE MI AUSENCIA Entre recuerdos, heridas y el deseo de volver a empezar "Tal vez nunca notaste mi pres...

Entradas Populares