Cuando la verdad queda fuera del hogar Relatos que no entran en un expediente, pero viven en la conciencia
Cuando la verdad queda fuera del hogar
Relatos que no entran en un expediente, pero viven en la conciencia
“La justicia puede cerrar una puerta,
pero no puede desalojar la verdad de la conciencia de quien no mintió.”
Hay historias que no se explican en una audiencia
ni se comprenden leyendo un expediente incompleto.
Son relatos que nacen cuando la mentira se vuelve discurso,
cuando la victimización reemplaza a la responsabilidad
y cuando la palabra deja de ser puente para convertirse en arma.
Esta no es solo la historia de una traición personal.
Es la historia de cómo se construye un relato,
paso a paso,
para justificar la negación de los propios errores,
trasladar la culpa al otro
y legitimar la exclusión de un padre de su propio hogar.
Cuando eso sucede, no solo se rompe una familia.
Se rompe algo más profundo:
la verdad compartida,
la posibilidad de diálogo,
la confianza en que la justicia siempre escucha a todas las voces.
La exclusión no siempre empieza con una orden judicial.
A veces comienza mucho antes,
con silencios impuestos,
con versiones únicas,
con relatos que se repiten hasta que parecen verdad.
La justicia humana puede fallar.
Puede actuar con rapidez para excluir
y con lentitud —o indiferencia— para comprender.
Puede creer un relato sin contrastarlo
y dejar afuera a quien no supo o no pudo defenderse a tiempo.
Pero hay algo que ningún fallo puede confiscar:
la conciencia tranquila de quien sabe que no mintió,
la memoria intacta de lo vivido,
la verdad que sigue existiendo
aunque no haya sido escuchada.
Reflexión
Callar no siempre es rendirse.
A veces es resistir con dignidad
hasta que la palabra encuentre su lugar.
Escribir, en cambio, es un acto de identidad.
Es negarse a desaparecer detrás de una versión ajena.
Es dejar constancia de que detrás de un “relato judicial”
existió una vida real,
un hogar,
un padre,
y una verdad que no fue atendida.
Porque no todo el que acusa tiene razón.
No todo el que se presenta como víctima lo es.
Y no todo el que pierde ante la justicia
pierde ante la verdad.
Esta no es una historia de odio,
sino de amor herido.
No es una venganza,
sino memoria.
No es una denuncia vacía,
sino una palabra que se niega a ser borrada.
Palabras, solo palabras:
relatos de mi vida marcados por el amor, la lucha y la esperanza,
contados palabra por palabra.
Rubén Gustavo Ayala Williams
Padre excluido – Autor y Compositor
Palabras, Solo Palabras
📜 Derechos de autor
Obra registrada conforme a la Ley 11.723 – DNDA – República Argentina
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EX-2025-55455694 – APN-DDRNEES#MCH (Obra literaria)
-
EX-2024-89059752 – APN-DNDA#MJ (Obra musical)



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