El silencio que deja a un padre en el olvido de sus hijos - Porque un padre puede ser apartado… pero jamás deja de amar

 “El silencio que deja a un padre en el olvido de sus hijos”

Cuando el amor permanece en silencio, esperando ser escuchado más allá del tiempo y las distancias.

A veces la distancia no se mide en kilómetros, sino en silencios que crecen con los años. Un padre no deja de amar, aun cuando lo dejan de llamar.

Fui padre en cada sacrificio: en el alimento que no faltó, en el trabajo sin descanso, en el frío y el calor que atravesamos juntos, en la educación y en cada paso de su crecimiento. Nada de eso lo reclamo, porque todo lo di por amor, con la esperanza de que ese amor siempre sería un lazo fuerte y duradero.

Hoy vivo el peso de la ausencia, en una historia donde las miradas pueden ser distintas, pero donde mi verdad permanece en mi conciencia. No escribo estas palabras para señalar a nadie, sino para dejar abierta una puerta. Porque incluso en medio de las diferencias, el amor verdadero no desaparece: queda esperando, en silencio, una oportunidad para volver a encontrarse.

“Me duele la distancia que hoy nos separa, pero no renuncio al amor que nos une. Sigo esperando, con el corazón abierto, el día en que el tiempo nos devuelva el abrazo que nunca dejé de guardar.”

Reflexión:
Tal vez la vida, con el paso del tiempo, nos invite a mirar hacia atrás con otros ojos. A comprender que no todo fue perfecto, pero que tampoco todo fue en vano. Que hubo errores, sí… pero también hubo amor, entrega y momentos que merecen ser recordados sin enojo.

A veces, el orgullo, el dolor o las palabras no dichas levantan muros que parecen difíciles de cruzar. Pero también es cierto que un simple gesto —una llamada, una conversación, un intento sincero— puede comenzar a acercar lo que el tiempo distanció.

No hay corazón que no necesite, en algún momento, volver a sus raíces. No hay historia que no merezca al menos ser hablada con verdad y respeto. Y no hay tiempo perdido si aún existe la voluntad de sanar.

Si alguna vez sienten la duda, si alguna vez el recuerdo aparece, si alguna vez el corazón les pide acercarse… escúchenlo. Porque del otro lado no hay reproches esperando, hay un padre con los brazos abiertos, dispuesto a escuchar, a comprender y a volver a abrazar.

Podrán cambiar las circunstancias, pero jamás podrán borrar la verdad que llevo escrita en mi alma.

Porque un padre puede ser apartado… pero jamás deja de amar.


Rubén Gustavo Ayala Williams
Padre excluido de su hogar
Autor y compositor – “Palabras, solo palabras”

Podran quitarme mi hogar y la justicia no atenderme pero jamas podran borrar la verdad que llevo escrita en mi alma

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