Nos prometimos amor para toda la vida Cuando el destino cambia los caminos, el amor verdadero aún puede encontrar la forma de volver
Nos prometimos amor para toda la vida
Cuando el destino cambia los caminos, el amor verdadero aún puede encontrar la forma de volver
Prólogo
Hay historias que nacen en un instante, casi sin que uno lo advierta.
Una mirada que se cruza, una palabra sencilla, un gesto pequeño que, sin hacer ruido, termina cambiando el rumbo de una vida.
Así comienzan muchos amores: silenciosamente, como si el destino hubiera estado preparando ese encuentro mucho antes de que dos personas llegaran a conocerse.
Cuando el amor aparece, todo parece posible.
Las promesas se pronuncian con la convicción de quien cree que el tiempo jamás podrá quebrarlas.
Se habla de eternidad como si fuera algo cercano, como si bastara con caminar tomados de la mano para alcanzarla.
Pero la vida, a veces, tiene caminos inesperados.
Circunstancias que nadie imaginó, decisiones difíciles, silencios que se vuelven distancia o simplemente el peso de la realidad pueden cambiar el rumbo de dos personas que alguna vez caminaron juntas.
Y entonces los pasos se separan.
No siempre por falta de amor, sino por esas vueltas imprevisibles que da la existencia.
Sin embargo, hay algo que el tiempo no logra borrar completamente:
la memoria del sentimiento que alguna vez fue verdadero.
Esa memoria vive en los recuerdos, en las palabras que quedaron suspendidas en el aire y en las promesas que todavía resuenan en lo más profundo del corazón.
Porque hay amores que no desaparecen.
Hay historias que no terminan cuando los caminos se separan.
A veces simplemente quedan en pausa.
Y un día, cuando el horizonte vuelve a iluminarse y el sol comienza a levantarse al final del camino, aparece una pregunta silenciosa:
¿Será esta una señal para volver a encontrarnos?
Historia
Nos prometimos amor para toda la vida.
Creímos que el camino que comenzábamos juntos no tendría final, que cada paso nos acercaría más a un futuro compartido donde los sueños crecerían con el tiempo.
Pero algo sucedió.
Algo cambió nuestros rumbos y nos llevó por senderos distintos.
La vida continuó su marcha, los días pasaron y la distancia fue ocupando el espacio que antes llenaban nuestras palabras y nuestras miradas.
Sin embargo, cuando el tiempo parece haberlo dicho todo, cuando los caminos ya parecen definidos, el corazón todavía guarda preguntas que nunca dejaron de existir.
A veces basta con levantar la mirada hacia el horizonte para recordar que incluso después de la noche más larga siempre vuelve a salir el sol.
✨ “Al final del camino veo salir el sol…
tal vez sea una señal para volver a estar juntos.”
El amor verdadero no siempre desaparece cuando dos personas se separan.
A veces permanece en silencio, esperando el momento en que la vida vuelva a cruzar dos caminos que parecían haberse perdido.
Porque hay sentimientos que el tiempo no logra borrar.
Hay promesas que siguen viviendo en la memoria.
Y hay historias que, aunque parezcan terminar, en realidad solo están esperando una nueva oportunidad para comenzar otra vez.
Autor
Rubén Gustavo Ayala Williams
Padre excluido del hogar
Autor y compositor
Podran quitarme mi hogar y la justicia no atenderme pero jamas podran borrar la verdad que llevo escrita en mi alma
Derechos de autor
Obra registrada conforme a la Ley 11.723 — Dirección Nacional del Derecho de Autor (DNDA), República Argentina.
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• EX-2025-55455694 – APN-DDRNEES#MCH (Obra literaria)
• EX-2024-89059752 – APN-DNDA#MJ (Obra musical)
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