A vos que no te animás - Cuando solo conocés una parte de la historia

 

PALABRAS, SOLO PALABRAS

Relatos de mi vida marcados por el amor, la lucha y la esperanza, contados palabra por palabra.

A vos que no te animás

Cuando solo conocés una parte de la historia

Hay historias que llegan a los hijos incompletas.
No por maldad, no necesariamente por intención de herir, sino porque a veces el dolor habla más fuerte que la verdad completa.

A vos, que creciste escuchando una sola versión.
A vos, que quizás aprendiste a aceptar lo que te dijeron sin espacio para preguntar.
A vos, que en el fondo sentís que todavía hay algo más por descubrir…

Este mensaje es para vos.

Puede que tu padre haya quedado afuera del hogar.
Puede que las circunstancias lo hayan dejado en silencio.
Puede que el miedo, los conflictos o situaciones legales lo hayan obligado a dar un paso atrás para no empeorar lo que ya estaba quebrado.

Pero el silencio no siempre es abandono.
A veces es impotencia.
A veces es protección.
A veces es el único recurso que alguien encuentra cuando siente que cualquier movimiento puede ser malinterpretado.

Hay padres que no insisten por temor a hacer daño.
Hay padres que esperan porque creen que el momento debe nacer del corazón del hijo.
Hay padres que callan, pero no dejan de amar ni un solo día.

Si solo conocés una parte de la historia, no estás obligado a quedarte con una sola versión.
Buscar la verdad no es traicionar a nadie.
Es honrar tu identidad.
Es darte el derecho de comprender tu propia raíz.

Ese padre sigue esperando.
No desde el rencor.
No desde el reproche.
Sino desde la esperanza.

Él cree en el principio de revelación.
Cree que la verdad, tarde o temprano, encuentra el camino correcto.
Cree que cuando un hijo decide mirar con el corazón abierto, la luz termina venciendo al silencio.

El tiempo puede crear distancia, pero no puede borrar un lazo verdadero.
La verdad no destruye cuando nace del amor.
La verdad libera.
La verdad ordena.
La verdad reconstruye.

Y si dentro tuyo hay una pregunta que nunca se apagó, escuchala.
Si hay una inquietud que vuelve una y otra vez, atendela.
Tal vez del otro lado no haya conflicto, sino un abrazo pendiente.

Porque al final, por más que el dolor haya marcado caminos distintos, hay algo que permanece intacto:

“Podrán separar cuerpos, podrán imponer silencios, pero jamás podrán impedir que la verdad encuentre el camino de regreso al corazón de un hijo.”


Rubén Gustavo Ayala Williams
Padre excluido – Autor y Compositor
Palabras, solo palabras

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EX-2024-89059752 – APN-DNDA#MJ (Obra musical)

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