NO RENDIRSE: LA VERDAD QUE ESPERA Cuando el amor resiste, la ausencia no vence y la esperanza sigue hablando
NO RENDIRSE: LA VERDAD QUE ESPERA
Cuando el amor resiste, la ausencia no vence y la esperanza sigue hablando
“No te rindas, papá. Mientras vos luchás, yo espero. No espero cosas: espero tu voz, tu risa y tus brazos.”
Hay luchas que no nacen del deseo de pelear, sino de la necesidad de amar. Caminos que no se eligen, pero que se transitan con dignidad porque lo que está en juego es profundo. Este mensaje nace de ahí: de la resistencia silenciosa, del amor que espera, y de la verdad que no se rinde.
Soñé que mi hijo me hablaba. No con palabras confusas, sino con la claridad que solo tiene lo verdadero. Me dijo: “No te rindas.”
Y en esa frase estaba todo. El cansancio. La espera. La lucha diaria. La promesa de un reencuentro.
Le respondí desde el corazón: “Jamás me voy a rendir, hijo. Voy a seguir luchando para volver a estar cerca tuyo y volver al hogar.”
Entonces volvió a hablarme: “No te rindas, papá. Porque hay un relato que no termino de creer, y yo quiero saber la verdad.”
Le dije: “Cuando nos veamos, te voy a contar toda la verdad. Pero hoy lo más importante no es explicar el pasado, sino volver a estar juntos.”
Creí que era real. Creí que era presente. Pero era un sueño.
Y aun así, lo guardé como una promesa. Porque hay sueños que no engañan: preparan el corazón para la realidad que todavía no llegó.
Un padre puede ser apartado sin abandonar. Puede estar lejos sin dejar de amar. Puede atravesar el silencio sin perder la voz interior. Porque la paternidad no se apaga con la ausencia, se sostiene con constancia.
Trabajar, resistir, aguantar, no por orgullo ni por dinero, sino para que algún día los hijos sepan que siempre fueron elegidos. Incluso cuando no hubo abrazos. Incluso cuando dolió no estar.
Mientras un padre lucha, los hijos esperan. No esperan cosas. Esperan presencia. Esperan verdad. Esperan amor.
Reflexión
Este mensaje es para quienes siguen de pie aun cuando la respuesta no llega. Para los padres que aman en silencio. Para los que creen que la verdad no necesita imponerse, solo sostenerse con dignidad.
La ausencia forzada no define el amor. La espera no es debilidad. La esperanza no es ingenuidad.
Seguir es un acto de fe. Resistir es un acto de amor. No rendirse es una forma de cuidar.
Tal vez hoy no todo sea realidad. Tal vez hoy duela. Pero lo que se construye con verdad, amor y esperanza, siempre encuentra su tiempo.
Porque mientras el amor espera, todavía hay futuro.
“Podrán quitarme mi hogar y la justicia no atenderme, pero jamás podrán borrar la verdad que llevo escrita en mi alma.”
“Palabras, solo palabras: relatos de mi vida marcados por el amor, la lucha y la esperanza, contados palabra por palabra.”
Rubén Gustavo Ayala Williams
Padre excluido – Autor y Compositor
Obra: Palabras, solo palabras
Derechos de autor
Registrada conforme a la Ley 11.723
DNDA – República Argentina
Expedientes:
• EX-2025-55455694 – APN-DDRNEES#MCH (Obra literaria)
• EX-2024-89059752 – APN-DNDA#MJ (Obra musical)
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