Cuando el amor de un padre no puede ser borrado

 

Cuando el amor de un padre no puede ser borrado

Un mensaje a mis hijos, escrito desde la ausencia, sostenido por la verdad y el amor eterno

Este mensaje nace desde el amor más profundo y, a la vez, más doloroso: el amor de un padre que fue apartado, pero que jamás dejó de amar. A mis hijos, Maximiliano, Isaías y Johanna, la vida nos impuso distancia, el tiempo siguió su curso y decisiones ajenas levantaron barreras que no pedí ni elegí. Sin embargo, hay algo que nunca cambió y que quiero dejar escrito con absoluta claridad: mi amor por ustedes permaneció intacto.

Como todo ser humano, he cometido errores. No los niego ni los oculto. Los reconozco con humildad y por ellos pido perdón. Pero hay una verdad que nadie puede discutir ni borrar: nunca fallé en amarlos. Nunca fallé en llevarlos conmigo cada día, en pensarlos aun en silencio, en desearles bienestar, cuidado y paz incluso cuando no podía estar presente.

Fui separado y fui excluido de la convivencia, pero no estuve ausente de corazón. Porque estar no es solo una cuestión física; estar también es resistir, esperar y seguir creyendo cuando todo parece adverso. Podrán haberme quitado el hogar, podrán haberse cerrado puertas y la justicia podrá no haber dado respuestas, pero no pudieron quitarme lo esencial: la verdad que habita en mi alma y el amor que siento por ustedes. Ustedes son mi raíz, mi memoria viva y mi esperanza constante. Nada ni nadie puede romper un lazo que fue construido desde el amor verdadero.

Este amor no prescribe, no se negocia y no depende de circunstancias ni autorizaciones. Es un amor que existe por sí mismo y que permanecerá más allá del tiempo y de la distancia. Es eterno.

“Podrán quitarme mi hogar y la justicia no atenderme, pero jamás podrán borrar la verdad que llevo escrita en mi alma.”

La verdad no siempre es escuchada, pero siempre permanece. A veces avanza en silencio, herida, esperando su momento. El amor de un padre no desaparece por la distancia impuesta ni se debilita con los años; resiste, madura y sigue vivo. Porque cuando el amor es real, no necesita justificarse: simplemente existe.

Rubén Gustavo Ayala Williams
Padre excluido – Autor y Compositor
Palabras, solo palabras

Derechos y registro

Obra registrada conforme a la Ley 11.723. Dirección Nacional del Derecho de Autor (DNDA), República Argentina.
Expedientes: EX-2025-55455694 – APN-DDRNEES#MCH (Obra literaria) y EX-2024-89059752 – APN-DNDA#MJ (Obra musical).



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