EL SILENCIO QUE RECLAMA JUSTICIA: EL GRITO DEL PADRE AUSENTE

 

EL SILENCIO QUE RECLAMA JUSTICIA:

EL GRITO DEL PADRE AUSENTE

Cuando la exclusión no logra borrar

la verdad de un alma que aún ama.

“Podrán quitarme el techo,
la casa, la libertad,
mis hijos y mi vida;
pero jamás podrán borrar
la verdad que llevo escrita en el alma.”


Reclamo

Este texto no nace del rencor.
Nace del silencio prolongado.
Nace de la ausencia que no fue elegida.

La exclusión de un hogar y el alejamiento forzado de los hijos no son solo hechos íntimos: son heridas sociales que permanecen ocultas, normalizadas, invisibilizadas. Mientras el mundo celebra la unión, muchos padres atravesamos fechas simbólicas desde la soledad impuesta, sosteniendo recuerdos como únicas pruebas de un vínculo que sigue vivo, aunque se intente negarlo.

Este no es un relato de victimización.
Es un reclamo de reconocimiento.

Porque cuando a un padre se lo priva del contacto, de la palabra y de la presencia, no solo se lo aparta de un hogar: se lo empuja a un silencio que no eligió. Y ese silencio, cuando se prolonga, se convierte en una forma de injusticia que no siempre deja marcas visibles, pero sí profundas.

Reclamo que se entienda que la palabra escrita no es un ataque, sino una defensa. Es la última herramienta de quien ha sido despojado de todo menos de su verdad. Escribir es dejar constancia. Es negarse a desaparecer. Es decir: aquí estuve, aquí estoy, y sigo siendo padre.

No escribo para señalar culpables con nombres propios.
Escribo para señalar una realidad que existe.
Escribo para que no se confunda silencio con ausencia de amor, ni distancia con renuncia.

A quienes aún creen que el tiempo borra los lazos verdaderos, este texto les responde con firmeza: el amor no prescribe. Y la verdad, cuando se escribe, deja de ser un murmullo para transformarse en testimonio.

Este es un reclamo sin gritos, pero con memoria.
Sin violencia, pero con dignidad.
Un reclamo que no pide privilegios, sino justicia emocional, humana y moral.

Mientras exista una palabra honesta, una pluma y un padre dispuesto a narrar su verdad sin odio, el vínculo permanece. Y aunque hoy no haya abrazos, ni mesas compartidas, ni voces infantiles alrededor, la historia sigue escribiéndose. Porque callar sería desaparecer. Y escribir es resistir.


✍️ Autor

Rubén Gustavo Ayala Williams
Autor y Compositor Argentino
Autor de “Palabras, solo palabras”


© Derechos de Autor

Obra integrante del corpus literario
“Palabras, solo palabras”

Registrada conforme a la Ley 11.723
DNDA – República Argentina

Expedientes:
• EX-2025-55455694 – APN-DDRNEES#MCH (Obra literaria)
• EX-2024-89059752 – APN-DNDA#MJ (Obra musical)



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