Aunque no te busque… si sucede: El amor que es verdadero no desaparece, aprende a esperar el momento justo para volver a comenzar
Aunque no te busque… si sucede
El amor que es verdadero no desaparece, aprende a esperar el momento justo para volver a comenzar.
Aunque no te busque, si sucede… será porque nuestro amor todavía tiene un camino por recorrer. Porque hay sentimientos que no se apagan con el tiempo, solo se transforman, crecen en silencio y esperan el momento indicado para volver a florecer.
Crecimos casi juntos desde jóvenes, compartiendo sueños, errores y aprendizajes. Y aunque la vida nos haya separado, no pasa un día en que no sienta tu ausencia. No desde la desesperación, sino desde un lugar más profundo: el de quien entendió, con el tiempo, lo que realmente significaba amar.
Aprendí a vivir sin vos, es verdad… pero no fue fácil. Tuve que reconstruirme, sostenerme solo y, sobre todo, reconocer mis errores. Porque los tuve, y muchos. Hubo silencios que dolieron, ausencias que pesaron y momentos en los que no estuve como debía estar. Hoy lo veo con claridad, sin excusas, con humildad.
También entendí que lo nuestro no se rompió por una sola razón. Los dos fallamos. Los dos nos lastimamos, a veces sin querer y otras sin saber hacerlo mejor. Pero quedarse atado al error no construye futuro, solo mantiene abiertas las heridas.
Por eso, si la vida nos vuelve a poner frente a frente, no quiero hablar de culpas. Quiero hablar de oportunidades. Porque hay historias que no se terminan fácilmente, historias que merecen una segunda oportunidad, no desde el pasado, sino desde lo aprendido.
No sé cómo llegar a vos. No existen caminos seguros ni palabras perfectas. Pero tampoco existe la certeza de que todo esté perdido, y eso es suficiente para seguir creyendo.
No te busco desde la ansiedad, dejo que la vida haga lo suyo. Que, si el destino decide cruzarnos otra vez, sea desde la sinceridad, sin presiones, sin máscaras. Y si ese momento llega, esta vez voy a hablar. Voy a decir lo que antes callé, voy a asumir lo que me corresponde y también voy a pedir lo mismo, no para reprochar, sino para sanar.
Porque si volvemos, no puede ser desde lo que se rompió. Tiene que ser desde lo que supimos reconstruir dentro nuestro. Desde un amor más consciente, más fuerte, más verdadero.
Jamás dejé de amarte, pero hoy lo entiendo distinto. Ya no es un amor que se aferra por miedo a perder, sino uno que elige quedarse, construir y crecer, incluso con el riesgo de volver a equivocarse.
Y si algún día, en una esquina cualquiera o en una tarde simple, nos encontramos, quiero que ese instante no sea un recuerdo más, sino el comienzo de algo nuevo. Mirarnos otra vez, pedirnos perdón, y tal vez, darnos la oportunidad de reconstruir lo que una vez soñamos.
Porque todavía creo en nosotros… pero esta vez, mejor.
“El amor verdadero no muere… se transforma, espera y, cuando es sincero, siempre encuentra la forma de volver.”
Reflexión
Hay sentimientos que el tiempo no borra. No dependen de la distancia, del orgullo ni de los errores cometidos. Son esos que permanecen en silencio, creciendo en lo profundo, recordándonos que lo verdadero nunca desaparece. El amor auténtico no es perfecto, pero es resistente. Se cae, se rompe, se pierde… pero si es real, siempre encuentra una manera de volver a levantarse con más verdad, más conciencia y más fuerza que antes.
Rubén Gustavo Ayala Williams
Padre excluido – Autor y Compositor
“Palabras, solo palabras: relatos de mi vida marcados por el amor, la lucha y la esperanza, contados palabra por palabra.”
Declaración de Derechos
Podrán quitarme mi hogar y la justicia no atenderme,
pero jamás podrán borrar la verdad que llevo escrita en mi alma.
Registrada conforme a la Ley 11.723 – DNDA – República Argentina
Expedientes:
• EX-2025-55455694 – APN-DDRNEES#MCH (Obra literaria)
• EX-2024-89059752 – APN-DNDA#MJ (Obra musical)



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